
Se acabó la navidad al fin. La navidad es esa época en la que tienes que estar feliz por pelotas, en ella no se puede estar triste o de mal humor, nada hombre, que hay que andar todos los días con la sonrisa de oreja a oreja. Pues bien yo me alegro profundamente de que termine. Si, aunque sea políticamente incorrecto a mi no me gusta la navidad, seguramente será porque me hace recordar la infancia y lo bien que me lo pasaba en estas mismas fechas, con toda la familia reunida, los regalos, la ilusión del día 31 cuando acudíamos a una fiesta de fin de año con los amigos, etc.
Para mí hoy en día estas son fechas de recuerdos, de añoranza y no puedo evitar sentirme un poco triste al mirar atrás y ver las cosas que he perdido durante estos últimos años, eso me hace volverme un poco más huraño de lo normal, más susceptible. El único día que se saltaba todo eso era el día de Reyes, esa fecha se convertía en mágica en todos los sentidos, pero sobre todo porque trabajaba para los reyes magos, este año también falto eso. En vez de levantarme con la ilusión de ver la cara que ponía esa persona especial, me levante con resaca de la juerga del día anterior y con ganas de abrir mis regalos y acostarme para que mi familia no viera el halo de tristeza que sin duda reflejaban mis legañosos ojos.
Puede que la vida de soltero sea divertida no lo niego, de hecho tiene grandes ventajas, incluso el volverte un poquito canalla tiene su gracia, echarle poca vergüenza al asunto de los ligues y de vez en cuanto triunfar te da gran satisfacción, tanto para tu ego como para tu moral. Pero la verdad es que uno no está hecho para la vida del soltero. Uno es carne de matrimonio, de pareja estable. Las ventajas de tener una persona a tu lado son múltiples, pero sobre todo en estas fechas es cuando más cuenta de das de ello, a los solteros nos falta el cariño del día a día, ese beso, ese abrazo, esa mirada cómplice… en fin ya me entendéis.
Pero bueno también han tenido estas fechas sus mil correrías con la panda de solteros que nos estamos juntando en el grupo de amigos, y algún casado o “ennoviao” también. En las que ha habido de todo: discusiones, encerronas con chavalas (mamones como os reísteis del Miguelito), veinte o treinta veces de “una copita y nos vamos”, un tatuaje, el atreverme a entrar a una tía en un bar, etc. En fin no me puedo quejar de la navidad, a pesar de los pesares ha habido grandes momentos y las penas compartidas con buenos amigos que están pasando por lo mismo que tu se hacen más llevaderas.
Bueno espero me perdonéis el pesimismo o la amargura del principio aunque creo que a pesar de todo ésta ha sido una navidad diferente a todas con sus dos caras la triste y la divertida.
Me despido deseándoos a tos un feliz año nuevo y regalándoos el último single de Alejandro Sanz, que parece que ha vuelto por navidad. Un abrazo para todos.



